Esto no es un set Piratas del Caribe - Isla Tortugas

La isla Tortugas es el mejor ejemplo de que las leyendas existen. En otras palabras, no es necesario ver una película para experimentar lo que es buscar un tesoro. Además, disfruta a cada paso de un paisaje único como el de la película.
Una vieja y espeluznante fortaleza, restos de barcos piratas, así como playas de color turquesa y arrecifes de coral... Y no, esto no es un plató para el rodaje de Piratas del Caribe. Sin embargo, el lugar es real y, por tanto, aún más mágico.
El parque nacional de la isla de las Tortugas

A medio camino entre Cuba y Florida, en el Golfo de México, se encuentra una auténtica perla. El Parque Nacional de Tortugas abarca más de 260 kilómetros cuadrados de superficie marina. Sin embargo, para llegar a la isla sólo se puede hacer en barco.
Juan Ponce de León fue uno de los primeros investigadores. Es decir, fue el primero en llegar en el siglo XVI. Gracias a él, el parque tiene el nombre de Dry Tortugas. Pero, ¿por qué ese nombre? Al llegar a la isla, Juan capturó 160 tortugas marinas. Debido a la falta de agua potable, el nombre final es Dry Tortugas.
Existen numerosas leyendas sobre los piratas y este lugar. Es decir, que poco después de la llegada de Juan, la isla se convirtió en un reducto de piratas. Además, los piratas utilizaban el lugar para atacar a los barcos mercantes. La situación no empezó a calmarse hasta el siglo XIX. Además, desde el siglo XIX, Florida forma parte de los Estados Unidos.

Un parque nacional o una reserva militar
En el siglo XIX, Dry Tortugas aún no era un parque nacional. Sin embargo, en aquella época tenía la función de reserva militar. En la isla se construyó el fuerte Jefferson. Debido a su buena posición estratégica, Fort Jefferson desempeñó un papel importante en la defensa de los Estados Unidos.
La construcción del fuerte llevó casi veinte años y unos 16 millones de ladrillos. Los muros de hasta 14 m de altura fueron más que convincentes. Aunque los prisioneros pasaban aquí algún tiempo, el objetivo principal era la protección contra el enemigo.
Sin embargo, pronto comenzaron los cambios. En la década de 1990 fue declarado parque nacional y santuario de aves con 299 especies. En conclusión, en el fondo del mar aún se encuentran los restos de antiguos barcos y un tesoro pirata nunca encontrado. La mejor época para llegar es alrededor de la primavera, ya que el verano es conocido por las tormentas tropicales.