Volver

Triston McKenzie es imparable

Cuando Triston McKenzie está en plena forma, nada puede detenerlo, y ese fue el caso contra los Tigres. Aunque Triston no tiene un calentador demasiado potente, ya que es alto, su lanzador de cuatro cañones juega a su favor. Una vez que todo está en orden, este jugador se vuelve imparable.

En el momento en que todo va como Triston quiere, puede acercarse sigilosamente a los atacantes sin que éstos se den cuenta en absoluto. Tras un 4-0 contra los Tigres, Triston no tuvo más remedio que correr durante ocho cuadros. Como si una estadística de 12 ponches en un máximo de 109 lanzamientos en su carrera no fuera suficiente para explicar el dominio del jugador, los Guardianes recibieron la seguridad verbal de que su abridor tenía trabajo que hacer cuando Austin Hedges se paró en la segunda base y fue abordado por el segunda base de los Tigres, Jonathan Schoop.

Los números del partido demuestran que la forma de trabajar de Triston es más que buena. Su bola rápida alcanzó un máximo de 95,6 mph y promedió 1,2 mph más que en toda la temporada. Su bola curva provocó dos whiffs más. La forma en que Triston lanzó en julio sorprendió gratamente a muchos. Ahora extendió su racha de entradas a 21 cuadros, que es también la racha más larga en una temporada.

 

Relacionados: